29 jun. 2006

universos paralelos


El universo,
un giro violento.
Luz.
Luz, pasa, tranquilidad,
gritando delirios,
Una espera;
Luz de nuestro interior.

Destruyendo nuestros reflejos,
temiendo a sus versos oscuros,
apaciguando en el dolor, dominando sombras.
Rehusando el cáliz amargo del
Destino marcado.

-Persiguiendo-
Todos un sueño extraviado en sentimientos…
-Persiguiendo-
…de ese beso, solo, victoria olvidada.
-Reconstruyendo-


Cada instante sacrificado,
por el verso unificado
al giro violento,
azotando sin piedad alguna nuestro destino
borrando toda luz de la oscuridad sembrada.

nunca deje de tener miedo
no soy yo, no son ustedes
él destino, ¡tu destino!
No puede destrozarme.

Aquel giro incompleto del verso, que sigo sin entender
reclamando lo relevado,
revelado en cada herida,
cada gota de sangre
vertida sin crecer.

Rebelando lo aburrido del destino, me revelo al universo desafiando todos los sentidos.

El universo giró todos aquellos conjuros, violentamente.
No quedan motivos para guardar silencio.
Ni dejarse llevar por lo que los ojos no ven.

Clavando
un pecado
en pasadizos
toda mi pasión.

Todos los sufrimientos
Toda la ansiedad
y todo el tiempo enterrado
claman:

Habitantes de las tinieblas
vuestra luz debe iluminar
El universo.


26 jun. 2006

un clasico de la colgadera...

Sales de casa, bueno no del todo, muchas veces puedes quedarte a medias, un pie fuera y el otro adentro, o la mitad del cuerpo afuera y la otra mitad atrapada en la reja, puedes quedarte así por unas horas, luego aparece uno de esos señores extraños –bueno se ven extraños- preguntándote por el medidor de luz; el tipo trabaja haciendo eso, tiene que ver medidores de luz, medir la luz, luego ir anotar cuanto gastamos de luz, venir con la factura; y si no pagas viene a suspender el servicio. Es un trabajo tedioso, teniendo en cuenta que tiene que cortar la luz a mucha gente que no paga, no debe ser agradable que un niño entre a la sala y diga: “el hijo de puta de la luz quiere cortar la luz, madre ¡mátalo!”. Sin embargo no podía ser más perceptivo; yo sé que tiene un trabajo simétrico y monótono, además de anhelar poder llegar a una casa y que no salga el niño insolente y aparezca el amor de su vida. Vale. El amor a todos nos importa, lo sé, pero no pudo ser un poca más gentil al verme atrapado con la reja, sé que suena estúpido, lo sé, pero además soy el Peyo, por tanto es posible; bueno, no es justo decirle nadie: “Miserable bastardo por que no te mueres, o matas a tus hijos porque son producto de tu mediocridad económica”... No era un buen día, para quedar atrapado en la reja de tu casa; estaba colgado con una chica – si ya sé chicas y alcachofas; este tipo no escribe de otra cosa- nos conocimos una noche situada en la mediana lejanía de la angustia trivial de éste relato, conseguí un par de estrellas. La verdad que colgado ahí empezaba la historia.

En cierta ocasión mi madre trajo una lechuga a casa para hacer una ensalada, si amigos míos mi madre es una salvaje que no cree que las verduras tienen sentimientos; pero aun así es mi madre. Cuando estaba dispuesta a matar salvajemente a la lechuga esta pidió ayuda por suerte entre en la cocina y le dije a mi madre.-

Madre, las verduras tienen sentimientos, no puedes comerte a una verdura por qué crees que nos harán más sanos; no es justo que las trates así. Piensa en todas las vacas genocidas que están por ahí matando niños en las escuelas públicas de la India, o en los cerdos que están conspirando contra ti, sabes yo que tu compraría mucha carne de cerdo y mangos, y haría pagar a los cerdos sus crimines contra la humanidad; como los mangos, ¿cuánta gente muere por tragarse un mango?, los mangos son terroristas de oriente medio, matan para hacer que su dios -posiblemente- una estatuilla de Mel Gibson sea la imagen aristotélica del ideal humano. No puedes matar a la lechuga para hacer una ensalada; ¿acaso la lechuga está en campaña para ser asambleísta?, no, porque es leal y consiente, es una buena lechuga, solo por ser eso una lechuga. Si hablaras con las lechugas en lugar de comértelas aprenderías cosas fascinantes que llenarían tu vida espiritualmente...

Peyo... ¿otra vez has estado escuchando Frank Zappa drogado?

Me parecía injusto que la lechuga sea separada de su familia, fui al supermercado para averiguar de dónde venía; en seguida me puse en camino, un viaje agradable, cuando llegué las lechugas recibieron con mucha alegría a su hermana perdida, pero lloraron por todas las lechugas que salen semana a semana para ser distribuidas en la ciudad; “Ayúdanos a liberarnos Peyo, mata a los pecadores infieles que comen verduras y adoran a Mel Gibson; el señor de las hortalizas te vera con buenos ojos y dará riquezas y mujeres”. No puedes juzgar el odio de los pueblos oprimidos, el odio es una reacción natural de quiénes sufrieron tanto daño, más allá de enojarme con las verduras por sus malos sentimientos; sentí pena por seres tan maravillosos obligados por la devastación de verduras del mundo, a odiar; “Juzguen por sí mismas sus palabras, me ofrecen una recompensa por derramar sangre; el mundo gracias a su crueldad está condenado. Sería un acto cobarde matar a quienes las martirizan, ese es el Dios judío y su pueblo de matones genocidas. La salvación de las verduras no es la venganza ni el odio, es alcanzar una alegría superior a la de los homosexuales cuando se casan o de las mujeres cuando obtiene mayor participación parlamentaria. No me interesan las mujeres que ustedes me ofrecen de recompensa ya que sería algo egoísta de mi parte ayudarlas por una recompensa y no por convicción. No mataré a nadie; hablaré con las gentes que las oprimen”. Convencí a los productores del lugar que el gobierno estaba aumentando impuestos al número de orgasmos no logrados, y que el sistema político vigente en Bolivia no cambiaría, aumentando el número de vándalos en las calles y grupos reguetonistas. Bloquearon las principales avenidas y comenzaron una huelga de hambre indefinida. Las lechugas me despidieron muy agradecidas por salvarles la vida; a la mitad del camino me encontré con un Hada: “Las acciones del día de hoy fueron buenas para las verduras, eres una persona buena – pero no saldría contigo así que ni lo pienses- por tanto pídeme un deseo –pides algo sexual conmigo y te mato entendéis-”. Recordé los bellos ojos de Gerald; pedí una escalera para subir a la luna y buscar dos estrellas que se parezcan en algo a sus ojos de mil poemas. La escalera era de color escarlata teñida en hielo raspado, azulejos diamantes, adornaban los brillos atrapados, reflejando la música nacida de las sonrisas sinceras. En la luna me recibió un duende color linaza, no me dejó buscar estrellas porque era el día de la fiesta del eclipse y los duendes de la luna necesitaban las estrellas para decorar la sala del baile; eran duendes alegres y les gusta mucho el chill-aut. Me arrestaron en una celda filosófica de la tendencia vanguardista del nuevo mundo, junto a un astronauta ruso, una modelo y un afinador de pianos japonés; la modelo era lesbiana y no dejaba que se acercarán el astronauta y el afinador de pianos. Pasé mucho tiempo jugando cartas con ellos, olvidé todo lo que venía a hacer a la luna. Sin embargo un gato pardo apareció, no tenía buena disposición con los duendes debido a las muchas fiestas que organizaban, no lo dejaban dormir y siempre terminaban vomitando en su jardín de buenos pensamientos.

Gato pardo.- Veo que los duendes tienen una colección de peligros; ¿díganme ustedes son personas de la esfera azul contaminada?

El Peyo.- Si, y no somos peligrosos, bueno no tanto; la mujer pelirroja puede causar estragos por su belleza, el afinador de pianos aquél señor bajito que parece no tener ojos; puede afinar mal los pianos y cuando toquen una melodía delicada parecerá regueton. El señor con cara de estar usando drogas fuertes es ruso; entres los 80s y parte de los 90s fueron muy peligrosos, casi siempre querían destruir el planeta usando armas nucleares, por “suerte” los agentes especiales americanos los detenían. Bueno yo no sé qué tan peligroso pueda ser; solo quería buscar dos estrellas para regalárselas a una amiga, tiene ojos muy hermosos. Aun así encontrara las estrellas más hermosas no se compararía con su mirada hechicera. ¿Podrías ayudarnos a escapar?

Gato pardo.-Bueno, la verdad no me interesa pero si ustedes escapan la fiesta terminaría; y podré dormir en el regazo de la hermosa pelirroja.

Astronauta ruso.- Es tres-bina.

Modelo pelirroja.- No hay problema me gustan los gatos, y viene a la luna para estar lejos de los hombres.

El Gato pardo se comió a los duendes que vigilaban la puerta; al escapar entré al salón de la fiesta y escogí dos hermosas estrellas que brillan con luz de antaño; busqué la escalera; bajé nuevamente y al ver venían muchos duendes armados con tenedores encontré al hada pero ella no me escuchó a causa de sus audífonos y un disco de PHANTERA; los duendes bajaron a tierra grité: “Cuidado nos atacan clones del Goni”, muchas personas salieron a atacar a los duendes creyendo que se trataba del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada a quién por moda todo el mundo odia. Llegué a mi casa y recordé que tenía que ver a Gerald a las cuatro salí rápidamente pero quedé atrapado con la reja.Le dije al tipo de la luz: “sabes me agradaría que cortaras la luz en otro momento, ahora me encuentro atrapado entre la mala suerte y la ansiedad de llegar rápido”. Traté de llegar a tiempo, pero una carrera de bicicletas desvió el tráfico, llegué en una carretilla junto a muchas personas, me quedé 6 cuadras después ya que no había como pararla, al estrellarnos con una anciana empecé a correr del dueño de la caretilla, no tenía dinero para pagarle. Entré a la oficina dónde ella trabaja busqué las estrellas; me di cuenta que las olvidé en casa; era el colmo ésta chica me gustaba mucho y después de conseguir un regalo digno para ella; lo olvido.No me desanimó; cuándo ella ríe todo el alrededor se ilumina, no me importaba el no poder darle un regalo adecuado, ya que cualquier rato se lo daría; pero estar cerca cuando ella ríe es maravilloso, no me importé el hecho de cada vez que hablo con ella me ponga más idiota de lo que soy (eso es grave) ya que estaba confiado en que algo podría pasar, no importaba que afuera un sujeto dueño de una carretilla estuviera buscándome para lastimarme severamente, ¡nada podía desanimarme!, no me desanimaban los crímenes contra las verduras; nada podía desalentarme. Ella me dijo que salía con alguien y era feliz; eso sí me desanimó.

19 jun. 2006

eco

LIBERTAD = sentir.

Al final las respuestas averiadas de la conducta humana no son tan insignificantes; trajinaba una hormiga por la calle, mientras un adolorido amante saltaba por la ventana, ¡no se preocupen! La hormiga no sufrió daño alguno; pero sí repitió lo del aparato reproductivo con miedo a los medios.

Meditaba en la ultramarina resignación patriótica mientras vio lo sucedido; sólo por sentirse importante avisó a un periódico extranjero creyendo que un hecho social de tercer mundo sería explícito en los principales titulares; respondieron gentilmente con un correo cadena: “¿Dónde se supone qué está su mentado país?. Le recordamos muy gentilmente, que inventar países tercermundistas es un delito penado por ley, ya que puede afectar los resultados del mundial de fútbol profano”.

Ahora el acto oportuno:
Despertar.

Pero, a quien veo solitario soplando recuerdos alejados de la colgadera de extra paranoia con incertidumbre de estar semivivo. ¿No es el Peyo, que ha venido a visitar los muertos?

El Peyo.- La verdad creí que era un club de metaleros góticos deprimidos con el industrial concepto, pero ya que lo mencionas, me pareces, cómo la sombra que dejé antes de sentirme agónico con lo no expresado. ¡Retrocede en el mundo arrebatado!

Su Sombra.- Altanero ser infame, debes ser como lo que debes creer. ¿pero al fin la nostalgia te llevo a soplar la retina enseguida, muere la pulcra idea de la sabia conciencia; reprochaste los argumentos vitales para seguir a tu antojo con una cuerda en el cuello?.

El ego del Peyo.- ¡SILENCIO, par de uno! La noche sopla una salida letal antes de que la lejanía sea leal a la libido.

Todos sorprendidos de antemano dejaron de sentir los adoloridos recuerdos del pasado.
Morían por verse a sí mismos libres de la penumbra. Pero desistieron como todo en la vida...
A seguir con medias lenguas alargadas por libros arrollados.
No antes de la segunda vuelta que aconteció la hormiga; al ver impactar el cuerpo de un amante en la débil carretera de transeúntes parapléjicos. Sopló por seguir viva, luego vio como la vecina desvestida sacó el teléfono del masturbante deseo; codificando la noticia implícita de temores organizados en prolongaciones culturales. Llevaron el cadáver a un sitio seguro. No se preocupen la hormiga ahora es candidata a algo en la no sabemos qué.