4 dic 2007

Yo, anónimo.


Letras.
L
entas y lentejas, que abren la cuerda, la susodicha precisa incoherencia relativa; entre pasados afanados en olvidarse al mismo tiempo que se regresa la mano del abismo relativo.

Coro.-

Lentitud en tiempos rápidos / danos un coma interesante / bórrate las sienes de un balazo

Las balas: Queremos respeto a nuestra identidad étnica agraria.

Las heridas: ¡Agraviada, agraviada, agraviadA!

Escribir, en fin, es estar hastiado por un revoltijo de fantasías, a veces perezosas como las lentas ensoñaciones de una siesta estival, a veces agitadas y enfebrecidas como el delirio de un loco

La loca de la casa Rosa Montero.





Yo, anónimo.
(El tiempo, pasando, cuando yo quería ser mago)


L
(Post # 5o =)

Sí puedes leer este mensaje.
Las cosas no salieron bien...

...1990.

Llore tanto por el Correcaminos, pensando si comió, o, no; que mi madre tuvo que consolarme. Llore tanto por el Coyote pensando si comió, o, no; que mi madre tuvo que consolarme... Para cuando fue la guerra del golfo Pérsico; no tenía lágrimas.

2006. 27.11...

Para ver una película necesitas helado. Tequila, una frazada, como pañuelo. Una buena miga, con una buena prima, para no llorar a moco tendido.

...El tiempo es una primicia desalmada.

1999
¡Es el fin del mundo!

Fin de siglo; términos binarios. No importa. Las muelas de la martes, es decir, que los dentistas, buscan días pares; los años impares nadie que cazarse. Mentira y demás congratulaciones. Una vez, pasada la congoja, desvió una mirada al arbitrario celofán de angustias que esperaban en las venas sucias: Cáncer que mala jugada, este mundo sé va de antemano. Juegos. Desvaríos y atrasados momentos que la rutina sempiterna; engendra de las tales, y va por las cunetas gordas; embellecidas, menospreciadas y apretadas, cuando tragas ácido onírico.

Y2K. Tal vez. Esta noche. Pero si bien no vivo, para contarlo en un futuro menos parecido a este pasado, con alegorías grunche que retuvieron liquido. Paso, paseo, muerde otra vez, sin los años, quemados, en la cretina metida, con la vecina. Discutes y aprendes y los jueves; llueven ranas. No por favor. Magnolia, no.

Era invertebrado.
No lo era.

Estaba asustado. 1985; mis vecinos me dejaron su tortuga, tonto animal, sin gracia, no comió, no bebió, no saco su cabeza fuera de su caparazón, por cuanto ¿un mes?; dos muelas del juicio, siete dientes de leche. Cuándo llegarán nuevas lluvias.

Vamos al cine.
Perfecto. Quiere entrar en los circos; como críticos literarios del biógrafo visual, en las desgracias abísmales, que palabra es tan letal, sin saber, los acordes que no traen sus dichos y suspiros. Mis viejos ánimos. Las entradas pasadas, los pirómanos que convierten todo estofado en una cena práctica. Cuando pasan los años, te quedas aflorando los jugos vitales. Jugo, Jugo. Judío falsamente errante, que las trincheras semejantes, se abren con palazos, a medio lomo, a estrío derretido, en sitios frigoríficos, aplaudiendo, con las niñas de acción católica. Es la noche modular, aja/ ten piedad/ ¡milonga desvencijada!;

9/9/1999

Sábes que esta noche, actúas. La muerte aparenta. Por favor no le digas a nadie, que entramos en escena ebrios. Y Yo conozco este piso. Me da buena espina el elemento de juntas, creo que es por 1985, cuando me dejaron una tortuga. Regresas después de muchas años al departamento, donde pasaste buenos años, secretamente regresas en las noches – de los días sumisamente trágicos. Prestándonos una PC. Discursito de actos, llega la noche, la agente responde, dejamos afiches. Pasamos por la plaza, saludos, gente nueva, al diablo, hay emoción; no por loe nueves, nuevos amigos, nuevas emociones; se trata de pintar el chicle, esa escultura abstracta, con la que jugamos desde niños, escondimos nuestras botellas de trago Emo. Emotivo, cuando pasan los años. La primavera vez que vine a esta plaza, me pareció tan pequeña; don Eduardo Avaroa, héroe señalando con el dedo, ¿a Dios; por dejarlo ahí?; ¡una invasión extraterrestre!; el mar cautivo, anótalo, para el examen cívico del viernes de soltero. Pero no importa; lo pintaremos de negro, eso es una hazaña, la mancha en la rodilla, es arte. El mundo choca consigo mismo, noche que arde; eso si es underground desde el sigiloso permiso, en nombre del arte; concierto fogueo. Mosh. Que tiempos aquellos.

Estas seguro, que el mundo se acaba.
No tengo la menor idea, ya sabes como son estas cosas, sabes tengo un viejo amigo, que algo, en un futuro rotundo me dice, que dejara de serlo, pensaras que los años, se dan de la mano, y esperan atraparte con los ojos envueltos en formas regentes; esta noches-tapadas esquivando formulas nuevas, agriadas, creo que los jueces, saben de esto, cuando sueles sulfurarte, aquélla noche, cuando pintamos el chicle de negro, algo giro para siempre.

Si el mundo termina. Bien. Me parece bueno; que nos pesque ebrios y así podremos decir, cuantas cosas quebramos; los viejos, al demonio. Voraz tendencia oblicua. Respiración tétrica, escriba tentado, al doblé o nada del pasaje en bus. ¡Panaderos!

Esta noche sin gocé de haberes.
Quiero ver esta película.

O por dios. Me cago en diez. Como puedes sr. Como es che; ¿sigues en la fundación?, buena mentira, esta fila, por que hacerla, mejor inventamos rumores, estamos o no, estamos. Contentos. Quiero destrabarlo; nada. Muere, si los ajos, con ceros, son de afrodisíacos perversos dame un ojo nuevo. Este bien. Vamos al baño, pero no podemos perdernos, es decir; los avances “que al carajo”; si esta noches hay que verse con… ¿Los mejores videos del siglo?; los siglos del video. Te conté, que inicie una idea para hacer un video… ¡Apúrate pendejo!; no es por noico. Te juró que no, pero, te fijaste bien, si los baños estaban vacíos; que bonita forma de pasar nuevo año; ahogados en una tubería legal, por posesión de drogas. ¿Qué clase puerta?; subamos, lo demoníaco me atrae, no se, tal vez quiera tener un gato negro, por la mala suerte. En realidad no me gustan los gatos. Sabes que me ate los zapatos con el cordón equivocado, espera. Pesimistas en todos lados.

- Buenas noches.

- Solo estábamos de fiesta equivocada.

- Pasen por favor.

Como puedes tensionar la mesa, antes del fin de siglo, un modo; quizás, un año binario, es en verdad el nuevo siglo o solo un trago ahogado, por ayer, por mis cuentos. Esa noche; todos andábamos algo mareados, con eso del nuevo siglo, para quienes tuvimos el mismo papa por décadas, una generación democrática bastante absurda. Un cambio, medio de otros, por que descubríamos el mundo; era trance-dental; fuimos al cine: hora. Mucama. Los altos, es decir “en”; encontramos una puerta día-Bolivia+(Guisantes socialistas –[control +machete] x tentaciones),con inscripciones satánicas, o. Para mí gusto retórico muy nice. Gritábamos tanto, por que pensábamos nos seguían, en fin. Quieren darme la mano de la tuna espantada, o mejor salimos a atropellar bastardos de loa tuna española; que clase de persona quiere usar en el nuevo siglo pantimedias.
Abrieron la puerta.
Saludamos como buenos chicos, por dentro; era un templo a hello Kittie; enfermera de revista porno (por eso entramos); maldición por eso, entramos. Que sabes en medias, es decir de liga, red, da lo mimo. A ella le sentaría buen esa falditas que usan los de la tuna.

El dentistas, está ocupado.
Los gritos nos preceden, salimos apresurados, cuando tratamos de entrar a la cine, un polaca compra palomitas, bien no sabemos, creemos que viene por nosotros.
Llegamos a nuestra fiesta. Despertamos.
El siglo termino, nos pillo dormidos.




2007.

Perdí todo aliento.

La mamá del Peyo.- ¿Quién mierda te crees que eres?; no puedes ir a un taller de periodismo drogado; y decirles a todos que son viejitos y que pronto morirán. ¡Muchos de esos señores son amigos de tu abuela!

Era un niño mimado. Minando las palabras de los años; los daños que me trajeron son grandes. Luego uno piensa en que puede pasar solo quieres ser un mago, y no te alzan, ni para ser un narco. Da lo mismo, miento. Da lo segundo. Otro año se esfuma; y eso queda, no estaba drogado, solo, pensaba en los próximos años, 25; puta embestida. Me da mas ánimos plantarme. Aquí. Tengo un blog, para que quiero ser periodista, ser carne de cañón, mano de obra barata, cuando tendré mi propia voz, derecho a opinar. No quiero otro año, vistiendo de fracasado.

2008




3 nov 2007

Escribir es un noble acto de sangrado.


No quisiera ser ultimo
ni el primero;
que no esperen que me vaya
y no lloren mi ausencia

Poemas del camino Pablo Ramos Sanchéz.

Arrojo de mí esta sombra infinita, ineluctable forma de hombre, la llamo para que vuelva a mí. Sin fin, ¿sería mía, forma de mi forma? ¿Quién me observa aquí? ¿Quién, jamás, en algún sitio, leerá estas palabras escritas? Signos en campo blanco

Ulises James Joyce.





No es la hora, la sangre o lo que reprime las sonrisas múltiples, del acaso canturreado; solo en las palabras del rincón infortunado del sobre nombre, aproximado; creo. No estoy muy seguro al respecto, semanas anteriores de los muertos con las danzas de las brujas, morir en un preludio de augurio, medio, malo, asunto/correcto, Derivado, incorrecto, medias y lenguas de fuego; o: creyente cristiano, que no teme al infierno, o quizás, sea mentira, y el temor sea mas de otro lado y muerda de este atesorado momento.

– Y tú con esa pinta, que ofreces pidiendo tanto.

De la misma manera que todos los gastos reservados, van a parar al asunto no vidente, creo que es bueno recordar, los breves momentos que estuve muerto, nada gracioso, como aparentó apretarlo estando sobrio de toda ajena constancia, irresponsable o mediáticos; quiera las angustias entender, que los sueños, son de ayer, migajas aproximándose al final.

Llovía.
Luego un arco.
Parece que las nubes, se volvieron algodón de azúcar, las violetas, de gensania; y todos los chicos de la acción católica, para ocultar signos satánicos, se comieron los cielos, nublados.
Arco. Penal; coles uno, goles a nada. Iris del AR-quero… ¿Cataratas, nubes?; enamoramiento jovial, cáncer. ¡Epa! que nunca se sabe. Quiero, decir, como aprendiz de memorias ajenas, mal juntadas.

Hora.
Despojada, de minuteros. Orgía menos Fanta.
Las gravedades del comercio, moho/trío y amoroso nos llevan a los santuarios tristes; médicos y estúpidos, la manía maravillada del desencanto con la lucha del arquetipo perfecto, saliendo los chats-rooms como sea. Relaciones punto.com; quieres expresarte y ¡zas!, abres un blog, luego te asomas ala ventana de un mercader de terrorismo, pide señales, google; te encuentra menea la cabeza, indica las situaciones a los socios del altibajo, conversando_aparentando; refunde el chisme, al tío y familiares póstumos; ofrece discreción consonanté: “Al blog, de su sobrino le patina el codo, y aparenta ser escritor. Sin duda usa drogas (véase: un clásico de la colgadera); el nombre de vuestra familia esta por los suelos”. Arrebato, de antemano, sacando los dados, con lo que se mueve la movida, carnavalera; ¡perdón! Nunca puedo entender ese afán, por disfrazarse. ¿No nos sobran las caretas, cuando enderezamos sentimientos!

Al final de la fila, del supermercado, con atuendo originario, nada de originalidad, nuevo estado, al final, sin cambio, para las compras pequeñas, como suben las cosas; la semana pasada me saque el marca paso de amores inconclusos, y las costras me retaron varias vidas. No uso drogas para escribir. La mayonesa comprendió, que las lechugas deben ser libres; los niños de plásticos que venden, para evitar la naturaleza del pecado, son adornos estrafalarios, con cuerdas de gusanos, domesticados con aturdidas consolas marcianas; llueven los góticos; arriba/avispas/las del subsuelo, me gusta la conversación silenciosa, como siempre finjo que hablo de todas las vituallas nocturnas, con eso no me la llevaré a la cama, obvio, nunca deseara llevarme ella a mí. Sonrió, como idiota, vivo, como idiota; soy un idota. Hola, escribo, es decir no tengo un buen trabajo. A los estudios, impongo anarquismos. Escribo. No se que mierda de estilo tengo. ¡Maldita sea!; ahora le cuenta a sus amigas que tengo disfunción social, eréctil, o pesadillas egocéntricas. Tendrá un facebook, para que nos conozcamos como, en regla, como manda el mundo civilizado. Vamos, por un punto aparatoso, debemos perdonar, la inconstancia en las pornos del sabelotodo, que no marea la conciencia. Restregando los dedos del gatillo, un suicida sabe aproximar, la garganta al vaso de porcelana; mi gata, es una bruja de los augurios, tuvo gatitos - 31 de Octubre; no recuerdo, que bien era, esa fecha, tachada de la memoria es un momento arrebatado, con los tajos del agujero, próximo. ¡Nada de trivias sexuales!; perfecto, las hormigas, no mueren en los catarros serpeados. Es un mundo. De la barricada memorable. Si digo “hola” estaré forzado a ser un médium, de bromas opas, no se ligar, no se seducir, por ahisitos, en la vereda trágica me quedaron pegados los espantos. Era una idea, directa donde mis odios tirotean los justos, muertos del arrebato, quieran ellos regresar, las brujas, están de moda, tantas y tan pocas; no me importa, con algún promocional, seguro estarán dando vueltas, ella se ve linda, es linda; será linda; como linkeamos este atrevido miroteo. Me-aparece un buen argumento literario: un suicida, subiendo las escaleras, de un edificio, entrando en cada piso con tiroteos de versos, remembrando lo bueno de amar; dejar partir.

– Párteme la espina dorsal, mi mente te lo agradecerá.

– Tú demente. Muchas veces eres mas listo, jugando al manicomio de los estorbos retóricos.

– Ciudad, de gracias, mereces, una vena; con la que no sabe a donde suspirar la sonrisa; evaporando las lagunas mentales, que nos trajo el corazón abierto; a los sustos del momento, pesadilla, espejismo y concordia, soplando las dichas, robando planetarios de alasitas, descifrando códigos cerveceros, al este, discoteca inservible, conservando esos hábitos que miran las serpentinas, cuando echan besos al agua.

Luna descolorida, pálida angustia que nos promueves la dudas; estrangulando al conservado veneno, que los años, llevan dentro, de estos cuerpos, mortíferos; espiando, esperando descargarse esas trampas, sensuales, al contraataqué, en guerra, militante, y sorpresiva. Cruzando los cementerios, estriando pieles, que fueron restos de amistades; nunca en dolencias peligrosas, agraciando la cortesía del agónico contexto lleno de restos; fugaces, del turbio segundo, donde toda audacia roba con las palabras una gracia, mal llamada piropo, por que la pirotecnia eleva las gracias; del poema, la sangre con la que se percibe una letra altiva, persignándose arriba de abajo y de solos, paranoicos, imperfectos; totalitarios, escabullendo una soledad innegable, mintiendo a todo erróneo posible, contrayendo las nupcias sombrías, abrigando los restos del otro Peyo, que embarqué rumbo a sus pasos distantes, siempre distancia, chocando los augurios por Leviatán, las contracciones que no respondieron, leves dolencias lunáticas retomando la cordura, que engorda… trozos de ese ser, vomitando los arquetipos parecidos. Redundante colgadera, evasiva conciencia, mentirosa suplica, astucia hecha añicos, los sustitutos de los credos, emergen nuevamente dejándome, conseguir un aviso neurológico con descuento; siguiendo esas trenzadas condiciones.

Era.
Es.
Sé, perder; solo sé perder.

Rumbo, al mudo; aseguro un tranvía eléctrico, las pilas, los flumis, la hierba, la coca; atragantan los nervios; requiero una droga nueva, Light. Sin reservaciones; a donde sea el túnel salgo esperando la luz, del vertical asunto, afrontando los caminos, que me dieron un nombre seguro en la orfandad de afecto. Los pinos, y los árboles, 78, bajando con los sempiternos intentos; amatorios, próximos al desequilibrio. Las nueces de los mercaderes, interiorizan las justas sofistas del kilombo; nada me absuelve, sigo, el trazo, camino, arrojo mis dados, triple seis, doble cuadra; venden galletas de la fortuna con juicios aristotélicos; negando al mismo, yo. Musicalizando este nuevo; no. Berrinche, quiero un berrinche asegurado, con los tótems, sanguinarios, anversos_sos; HELP: vivo en este infierno; ¿Qué tan malo puede ser el barrio del Dante inmortal?; si con la junta vecinal de al_lado, aprendo a hostigar, cualquier gobierno. Vengan hijitos, que mañana envenenamos a los post/(modernistas) - amargados, a sí nos quedamos con su arte apelativo. Igual, torpeza humana, el coqueteo seguirá sin MSN. Sin siendo, sin miedo joven, como sea, no me venda su basura eléctrica, falta poco, para el fin del mundo; los compra venta de basura, se reúnen todos los días agitados, preparando esas cocteleras empolvadas, y luego exigen retiros menstruales de los augurios. Merodeando, la Terminal. California. Dany Cochabamba. Arequipa. Trinidad, con Tobagos y sin ellos. Luna. Martes moribundo; playa Moby Dick. Las agujetas soprano. Nueva Korn; antigua celada masculina. Quito, yo quieto, esperando mis monedas se contenten, llenando los agujeros del precio, impuesto al viaje certero, exiliado, pronto forjare una mueca, sediento de arte/ego/celuloidey entonces; recuerdo las filas del supermercado rotulado, en mi memoria, como un paraíso, pienso en una mujer hermosa, con trajes de negro, pétalo, abrumado, contando los cuentos, de una conversación que me pulsa, ganancias esperanzadoras; hoy siglos posteriores, tengo una frase directa, con una bala, certera de velas muertas:

tus enredados cabellos, con los momentos, que esta noche, estarán representando un amanecer; toma mi mano, al dorso del cuerpo, llevando estos sedientos cuerpos, al amanecer cercano, donde las coloridas, madrigueras, saben pintar una melodía fresca; baila, y simula la tranza, con almas nuevas; tomando mi mano, para despojarnos de estas pieles, peligrosas, con los puntos G al aire, expondremos, toda clase de argumentos

– En hora, de la comedia, sabrá usted asegurar esta constancia esquizofrénica, volteada, quiero, estallar de risa; pero comprenda como buen muchacho hijo de política y pesadilla Boliviana; nuestro sindicato prohíbe aplaudir al indeciso que no tiene suficientes monedas para irse, de este glorioso anti-neoliberal infierno. ¿Dónde quiere viajar?

– Por la colgadera.

– Tonto, tonto, tonto; consígase un blog oblicuo.

Llueve, los cielos se mesen en la tierra de los ancestros, hechos de derecho; pero fíense de esa manía de postrarse con ideologías caducas, para justificar su nada en la nada, historia nacional, vendida; o mejor abrigo; ¡Traficada! Los idiotas no merecen vivir. Soy idiota y tengo miedo al suicido de pastillas violetas, con las pupilas revueltas duermo abrazado las estaturas de una musa contenta; creo es la musa del cartero. Mi banca está profanada, dejé un segundo mi bagaje de vida, y ahorra, me reprimen las muelas un segundo aliento, el halito de la sonrisa, espera en otra estación; un número adivinatorio al coordinado de peajes introspectivos; derecho al sentimiento inquisitorio. Por ahorrarme el desbarajuste del dormitorio, dominado, por las piezas del domino que conozco de la médula, a la cazuela de supuestos. Amanece y la lluvia, convence al caos, me dan una palmada en la frente y paso rápido delito, seguido, sin punto, llego. Donde sea.

Muerte: ¿Donaste sangre sin consultarme?


Escribir es un noble acto de sangrado.
No hay letanía de este dialogo.
Donde absorbe un modo, que la criatura, del monstruo que durante años, hemos; el Peyo, el otro Peyo; y yo, contrariado al infinito. Luego en un segundo, sin cuerpo, liberado, estornude, alergia a lo sagrado, respondí, y mis antepasados, nobles e hirustos, examinaron al producto de su colgadera. ¡Ho pobre de mí!, contestando los servicios fúnebres. La humillación para tan altiva sangre, tener, un heredero tan gamberro; instinto de grandes señores, instinto de seres tan magníficos, arrimaron los golpes, destrozando mis pequeños triunfos; migajas de niño mimado, la felicidad, por sus recuerdos, los cuentos bien escritos, las letras, los guiones, los discos, la magia; no me interesa que tan grandes sean: ¡Sepan ustedes, grandes, soy pequeño, nunca seré nadie, sepan ustedes; que en mi pobreza de ser humano tengo el temple magnánimo, para levantar este nombre y abofetearlos; con amor; estoy vivo por un motivo: Ya no busco eternidad. Solo mi voz, mi propia voz, ardiente y segura!

Puertas. Dobles.
Transparentes, las melodías del llanto, me hunden los huesos; sigo el pasaje al infinito, de este modo trago la angustia, regresando, mi vida, sea una mierda, sea basura; es mi vida, es lo que soy, soy fuego. Soy hielo. Y me jacto de no ser, para seguir riendo, con talismán, al cuerpo que recuerdo, con los años mozos no venideros, el muerto ah quebrado los alimentos, obsesionándose; no nací sin dones. Soy egocéntrico, soy altivo, y tengo un camino con escalones de metal frió, tan grandes como cualquier edificio; voy atacar mis sueños, concertándome en ese egoísmo puro: el muerto habla. El vivo escucha; el muerto llega, a la mesa puesta por su repentina sobredosis de creatividad anímica de besos tóxicos. Por mi sombra he sido querido, por mi estrella extrañada; la mesa que me rindieron, tiene dulces, nada de drogas; un disco de Zappa, mis libros, la pluma, hojas tersas, las cartas, marcadas. Intento, intento, no entiendo, vendí el supernintendo que nunca tuve, trato de traspasar el mundo de los muertos, para restituir un cuerpo con mente alambrada. En hora hostil es bueno repatriar los viejos tratos.

Muerte; pronto abra que decidir, si la retina sigue. Dime como que clase de alma, quieres en una mujer de tus sueños, en la carne del verbo presente.

No católica, atea toda hora, estratega, incrédula, distraída, progresiva. Curiosa, altanera, soberbia, sofisticada, artista. Elegante y gamberra, inmadura, sabia, despierta. Pelirroja, peligrosa, apasionada, constante. Compresiva. Con risa envolvente. Independiente /detenida por detalles, exigente, compañera, confidente, concejera, cocinera-cariñosa. Atrevida, leal, creativa, audaz. Solidaria. Soñadora, surrealista. Inteligente; siempre ella, siempre propia; rockera, irresistible, Melodramática, seductora. Acida. Jazzista. Hechicera. Arrogante, oportuna, metalera; gótica cautelosa, Zurcido minimalista, mimada, ingeniosa, engreída, alocada: Barroca, conservadora. Calculadora. Aliada, sensible, desnudista psicotrópica; colgada. Fría. Maliciosa, vengativa, acalorada, prudente; nunca ausente. Realista. Atareada, floja los domingos. Razonablemente testaruda, egoísta, templada, besable, abrazable, habladora, lunática, solitaria, comprometida, filosófica. Maravillosa. Maquiavélica, política. ¡Única! Alegre, sarcástica, infantil, positiva sincera, concentrada. Poetiza. Narradora; alarmista, reflexiva. Hermana, respetuosa, intransigente. Conciente. Directa. Escéptica, cuerda, amigable, lucida, amiga incondicional. Coqueta, austera, delicada. Noble. Activa. Pedensiera. Añeja, considerada, simpática. Sorprendente, sorpresiva, cómica, tediosa, perfeccionista, segura, encantadora. Completa, abierta, paciente, incomprensible, misteriosa, concreta, vueltera, sugestiva, escandalosa, dormilona. Tierna gentil. Labios dulces. Personalista, individualista, caritativa. Segura, carismática. Amorosa, fiestera, impredecible. Actriz, valiente, rencorosa, avanzada, justa. Clarividente. Romántica. Ella antes y después.

Muerte: Y tú con esa pinta, que ofreces pidiendo tanto.

Mi sangre.

4 oct 2007

Y cuando llega la hora de, decir adios.

"Gira el disco lentamente
por la habitación
soy piloto de juguetes
entre nubes voy

Cruzo el valle
en mi frágil
planeador



La ternura de tu duda
mi habitual rincón
en cada mínimo detalle
creo oir tu voz



Cruza el valle
suenas frágil
como yo"


Planeador Soda Stereo.


A media noche
sentí del mundo
el último adiós
- se internaban en las tinieblas
mis pensamientos,
y cuando buscando
alguna luz de sosiego
alcé mis ojos al cielo
ninguna estrella me sonrío

Imágenes (Escrito publicado en la revista: PUNTOS SUSPENDIDOS
Marzo / Abril 1997)
Jaime Sáenz.

Era joven, y al mismo tiempo no lo era, pues aunque la escarcha no había tocado sus trenzas de pelo sombrío, y los brazos blancos y el rostro claro fuesen tersos y sin defecto, y las estrellas le brillaran en los ojos, grises como una noche sin nubes

Libro II La Comunidad de Anillo El señor de los anillos
J. R. R. Tolkien.







Ayer.
Respiraba sangre, en las lunas, que no cuartan martes, negros, y cosas nubladas, conde las pongas al descarte de las sumisas instancias sobre pobladas de escamas, de terciopelo, y luego, contra todo afán en verdad, los juegos se impregnan de sabor, a ella, con locura, y a ella con cordura; hoy creo que es nuestro aniversario de besos anoréxicos, que no llegaron por la parálisis cerebral, de la red.
Hoy, solo puedo decir:

Soy feliz.

Atención: Este es un blog, para viajar…

– ¿Por qué escribes?

– Para parecer aparecido; desapareciendo detrás de mi pobreza… pobreza de ser humano.

– ¿Cómo quieres que te quiera; si tú no te quieres?

– Querer parece tanto a “quemar”. Arropando palabras al manjar, cuyo destinatario persiste en abrazar antes de todo enredo, encontró, trotamundo levitando versos, un Abella dama, cuyo corazón es un laberinto.

– Entonces… ¿Para qué escribes?

– Sin saberlo, antes de todo, afán sin despedidas, para encontrarte de alguna manera, y de la otra cara de la moneda; solo cavando profundidades, resoplan los límites integrando cosquillas sustanciales, temiendo despertar, y estar ausente, ser apartado, sin tan sólo una palabra que perdure como una luz, que luego interpreta señales en la bóveda celeste…

A tiempo estrella,
fugándote aparentando desvanecer,
a los destellos
saben evitar los sueños;

¡Peregrino! – contestaron ellas,
sublimes –
manda una ley en toda vida;
aparte para ser uno,
encadena pares, sobre todo en miradas.

¿No está escrito entonces
tu destino?

Y aun conociéndolo; tratas de llegar a ella.
¿Dime, sin fuegos, crees en estas nubes? contaminando verdades, complicando tus pesadillas, temiendo desnudarte.

Creyendo satisfacer pureza
¿Sabrás ocultarte,
si sus corazones
laten a destiempo?

¿O, decida desecharte?

–Soportaras verla volar, y ser feliz, soportarás verla irse, soportaras su sonrisa aun esta incrusté tu hirsutos sueños que afilaron estos días en pos de las nubes, brillantes. Soportaras verla, alejarse, para estar a buen recaudo de tus vacíos–

¿A dónde escribes?

Ahora a un precipicio; pero antes a un tiempo donde creí; me dejarías dormir entre tus piernas.


Siempre es hoy.
¿Siempre es hoy?
Hoy.- Leve, pasajero; trascendente.
Siempre.- llave de dos manos atadas.

Lejos de lo que creía era mi casa, esperaba el turno para saber, que en todo corazón soplaba en las mañanas, un mundo que al ser un mudo de todo los nudos, que en toda historia; tontamente no deben florecer en los inviernos sempiternos.

No era un levador, para seres deprimidos ni atormentados por preguntas, estúpidas…

Lejos de otro medio de transeúnte vulgar que puede ser atropellado, por que, solo es menester pretejernos del mundo, como y cuando, se debe, sin atardecer y parecer alejados del ecosistema de buenos pensamientos. Llevo una nueva herida, de mi mayor ilusión siempre, que creo, que algo, o quiero que creo, creo creyendo quiero, que quiero y creo, me retumban los tímpanos, y todo se ahoga de la manera mas intransigente posible.

No mires como sangran mis muecas al abismo de
in-complementarios comentarios desatinados que sobrepasan las huellas del abismo al que bisojos ahora se dirigen sin pausas, al fondo de toda retórica envenenada. ¡Bastó, con que diga: “soy feliz”!; para que todo sea destrozado sin piedad alguna por los suelos, de donde vengo, y al contener mi amargura; voy, nuevamente voy.

Por eso.
Solo quiero subir.
Subir… al infinito de vacíos.

¿Sufrir?

Creo, cómodamente en este espejo, cuyo enredo, me da cuentas de artefactos, paralíticos; empobreciendo los quejidos, del sustento, por medidas cautelares; mierda, y mas maldiciones quiero llegar al sótano, de cabeza, si al sótano, de cabeza; ¡voy a aventarme!, cuando este por caer, llamaré; “oye, tal vez fui tu sueño de otro mundo imperfecto, quizás no soy un lindo ser fotografíale, quizás, si hubiera sido egoísta, estaría mejor, ¿Por qué tu puedes serlo y yo NO?; paso las noches escribiendo poesía rancia, y tu eres egoísta.

… pero una sombra, empobrece mis malos pensamientos.
Pateo el elevador y esté se retiene. Maldigo, como llevo este día haciéndolo, luego de mirar para tu ventana, la cerraste, y yo estaba preocupado. Pensando en tantas cosas, que estabas llena de dudas. Y veo, tu ventana cerrada, luego de una “gran” noche. Estar, retrocediendo, desvariando, endulzando. Saco un moño de la caja, donde envolvía el regalo, que quería entregarte sin animo; creo que desnudarte en los abismos, sirva para afectar mi credo acorazado; ¡Una, unas, escasas palabras y sin gracia me matás! / decorando epitafios: “no era un idota, solo estaba en proceso de serlo; y enveneno su alma con pociones románticas, que fueron desteñidas, luego de ser sincero, luego de ser estúpidamente feliz”.

Miro en la oscuridad la tortura de los besos, que se mandaron, y muerdo mi mente, retorciendo los alegatos, mintiendo para mis adentro; no me digas que no hay posibilidad, no me sigas nada. No digo, que fuera un sacrificio y esta hora y media de ira, se imprima, con la sangre que esta brotando de ese hueco, tonto donde tenía un corazón…

Yo lo tuve, lo sostuve con ambas manos, cuando dejo de latir, cuando ella, no era ella;

Por que: ella le devolvió el brillo a sus latidos, esperanza y risa, brumas y deseos, y conuelos, y todo lo que quedo en el olvido, sin mas, sin traza, sin dejarse llevar.

Resignación.
Palabra de marco, abofeteado.

No juguemos a las escondidas, suficiente y nada saben ellos de nosotros, en esta hurgada abertura - solo, sabemos que ahí nos enredamos, y distrayendo palabras sin nombres, nos “jugamos”, las heridas que traíamos encima, lastimándonos, un alto a al situación…¿Qué mierda perdiste?; nada. Perdiste, por que para voz era un juego. Yo solo estaba tratando de de amarte.
Yo no estaba jugando; y de haberlo hecho ¿Cómo era el juego?. Tenia miedos, fui un miserable, regrese a ser infantil y luego, tu eras inconstante, un día me querías y al otro me tratabas mal.
Pese a todo: no era un juego.
¿Por qué jugaste?
… ¿a que jugaste?

Solo en esta vida. Con la idea de la camisa, ahorcada, botones sobrando, y cuero maltratado quiero jugar al encadenado, resoplo a mi sombra un testimonio de las entrañas que me quedan aun vírgenes; estorbo al vacío y muerdo las cuerdas vocales, esperando encontrarte, abro las puertas y del otro lado, un mono con navajas me recibe la apuesta. Jugar es engañar, jugar es aparentar; de todos los juegos, el de los amantes va de la mano con un sentido para crecer uno dentro el otro; y tiene un motivo para ser, que sin duda los desconoces…

Al principio toda materia era, la materia de un solo cuerpo, y tiempo. Trasladando las moléculas, separaron la vida, de la muerte; atrapando el todo. Cuando la vida era una, la misma se fue dando cuenta de una separación; en ese principio todo ser era uno. Luego se separo y esa alma se busca por milenios, vida y delirios inconclusos. A eso jugamos, a creer que encontramos esa parte faltante.

Par.
Par.
Par.

No entiendo el juego, nombro un segundo acorde, la muerte de repente. Sabe de estas artimañas, apostamos vasos vacíos. El mono sopla mis poemas cuando pierdo terreno, la muerte pierde variantes sexuales, yo muerdo al cómodo codo; saco mis huesos pero no son del todo amantes experimentados para apostarse. Mírame desparecer, dice una sombra que no era del todo mía, y luego sorprende a mi sujeto, que sujeta, toda oración, predicando que el amor, no es una estallada contienda. Reviento, y los pedazos esconden mis húmedas restricciones, soberano en comodidad y aflojado en perseverancia, escribo mis alientos, somnolientos; los ojos y esa bolsas, de la cuales estaba orgulloso, y pensaba que sería un buen punto de vista en violeta simple. Para seducir, y atribuir la distancia a colmena que no junta abejas. Pero tiene miel, de la nada. Sin veredictos.

¡Quiero odiarte!
Y no puedo, arranco mi corazón de la masa amorfo done lo llevaba, lo arranco; con la sangre escribo versos que alguna vez conociste, y con ellos me llevo al mono a un sitio estipulado, pateándolo, con y sin navajas, el muere, la muerte aplaude. Saca una caja musical, la conecta con los neuronas muertas, en mi cabeza; ¿Qué pasa dentro de ella?; melodía, salitre, envestida de anima, en simple vida, de las creyentes esperas, distancia los acoples con los cables que cada vez mete con mis sesos al extremo, imprecisó, cambio, el tema; es hora de saltar… Abrimos la puerta del ascensor y entran los muertos de los acorazados, llenos de estos amores, como los tuyos egoístas, pateamos, mi corazón, manchando todo el elevador, pateamos los recuerdos agradables que cada vez iban de acuerdo a los tiempos y ciclos… no se si me quieres, no se que quieres; no se mi tenias corazón, pero no dudo de ellos, esa abrigada esperanza me empuja a buscar una vena, que llevaba tu nombre, cuando aparecías o te encontraba; esa ilusión persistente… entronizada de sales y cualquiera que fueran. Desconecté. Una ves mas mi mente, todos se fueron, y la vana me escupió, nuestras palabras comunes y se aventó, antes de querer ser un recuerdo.

Todo siegue subiendo. Busco algo para tapar este agujero corporal, toráxico. Trágico animal de sacudidas explicitas, las luces señalan que otro piso donde solía aventar orgasmos. Ellos son viejos miran, con cierta ternura mi escándalo sanguinario. Trato de estimular mi papel cítrico, abofeteando mi reflejo; ¡no quiere esconde mis pensamientos, ni su nombre!; es una pareja e ancianos, elevándose conmigo, con los otros no duramos, luego esperan que me calme un poco, sacan de una cartelera acrobática monedas circenses. Mete mano en mis bolsillos, encontrando una campanilla, salen de donde sea, diminutos entuertos, bailando ochenteramente, deseo matarlos. Arman con cada moneda un toca discos. Se van, miro la lista y cada toque, en baladas relucientes, me deprime giro el disco lentamente y es mucho para consolarlo, en veremos, sabemos que no haya nada que no sea un mortuorio recuerdo, esperando. Ellos ríen, y “se juegan”, las pasiones que agotaron años anteriores, tocando sus cuerpos, recobran sus deseos; yo infantil, célibe, atormentado, redacto una ley contra: el manoseo público.

Estimado peyote.-
Jugaremos.-

En vista de los problemas que traen los cambios, constitucionales, le adjuntamos valium, por que no tratáremos su ley, tememos no aprobar la nueva inconstitucional ley que estamos violando en este momento. Pero sus observaciones son pálidas. También le adjuntamos alfileres, para que se libere de sus ojos.

Atte.
Asamblea constituyente.

Retrocedo mis modales, e niño semi rico, aprendo a usar los cubiertos, con tintes malignos y regreso al presente, con malas artimañas, pinto mi rostro, con las quejas, de siempre y olvido que antes, de todos esto, sople una imagen mía, por puro, cariño eterno. Era un detonante, para la ausencia de despedidas. Cuando quiero clavarlo en la yugular de los ancianos, la voz elemental anuncia que nos bajamos en el mismo piso, poblado por mimos, que no llegaron a ser, por esta maldita distancia, por que solo Dios, sabe, cuanto e rogado a todos los buenos deseos, ir. Por ti. Ir a ti.

Retocar este cuerpo desgraciado, con gracias a tu gusto, dedicar mi vida a complacerte. Buscar rosas violetas y en su defecto lila, recorrer tantos misterios, para abruzarte, y si aun tus ojos, quedan con brillo; besarte, por todas las vidas me sea posible, ahora…
¿No es el amor, un tiempo donde rendirse es sacrificar la felicidad?; no debería amordazar soledades, y tragar mi sombra, con toda esta rabia que me da vueltas, y seguir, asta llegar a tu cuerpo, a tus deseos, a tus sueños, a tu alma, a tu corazón.
¡Mi ser entero, deseba con todas sus fuerzas, llegar a decirte: Te amo! Trato de saltar en busca de mi corazón, pero una mano me detiene, quiero morderlo, destrozarlo utilizando insultos acertados, no puedo resistir y mi tiempo se lleva el ultimo intento.

– Joven. Amar es cuestión de saber decir adiós. Y saber que un día será feliz. – dijo el anciano.

– ¿Yo?; perdí toda fe en esa sentencia, ella me aparto de su vida, por un momento llegue a pensar que era el camino para la felicidad, ahora tengo mil dudas, donde empiezan los tiempos y acaban los vientos, la luna roja y los cuentos violetas, las nubes negras; todo alrededor de ella me daba una esperanza, pensé que era un ser humano, incluso que yo… tenía, una caja, está caja, con un regalo para ella, pasamos una noche juntos, y por eso, crucé la locura. Ella era una luz en todo este infierno, placeres ciegos, que no llegan a ningún lado. No quiero sentir nunca más. Y por sobre todo no quiero saber de la realidad. Ahora sí quiero enloquecer… Ella uso mi cabeza como un revolver. ¿Por qué se fue?

– Para protegerse, mi joven amigo, entiéndela; que tienes tu para ofrecer. Que yo sepa nada, la cansaste con tus ausencias, con tus miedos. Peyo, aprende a estar solo; no eres digno para querer amar.- dijo la anciana sin dramas.

– Tengo mucho para ofrecer; en esta caja, cubierta de esta cinta violeta. Tengo unos discos, también ojeras, risas, besos… yo prefiero seguir sus pasos, a esta vida insignificante… yo prefiero seguir sus pasos, pero no creo, ella me quiere lejos, ella no me quiere, juegos de seducción sobran, cuando un amor nace, y es para siempre, debo marchitarme lentamente y seguir evadiendo en lugar de improvisar vida.

Subí, por las paracaídas, donde habitan las colas suicidas de amores, imposibles; y probablemente idiotas, odio las colas y detesto las despedidas, pero son necesarias, tengo que irme al vació sempiterno, tengo que caer mil pisos por este edificio, librarme de las llagas, que concuerdan con los pasos de ella, y múltiples sueños etéreos. Uniformados con recelo, avanza el día sin avisar y las nubes no se quieren dejar ver, ahí es donde recuerdo ingreso, con mi vida, cuando estaba en una azotea parecida, con los ojos vendados, y desde entonces… algo cambio, paso el tiempo y sin darme cuenta ya me encontraba pensando en ella, fui tan sinceros como puede, tan distante como no era posible y me arrepiento de no haber estado mas tiempo, en esa imitación de cercanía que nos endulzaba, al menos a mi, endulzaba, y era volcánica euforia con consecuencias y dobles intenciones abiertas. Antes de saltar debo revisar mis estampillas, ordeno, los cuenta palabras, que domesticaron este espacio, las cartas de despedida y la música que quiero en el velorio (lista de invitados es un precio aparte) / me preguntan por un poema/finjo que no digo nada/preguntan/finjo & duermo/Sin respeto alguno el silencio era abrumador, me daba flojera levantarme a cambiar el disco, callado en un zumbido eléctrico de cariño rememorado en cada pieza sonora. Miraba angustiado los ojos que robe, para adjuntarlos a las palabras de la dama que ahora, cautivaba mi alma. De ella no deseo decir nada; pero la tortura es dura, y ruda interminable variación, resoplo los versos de una noche… sin par, la ultima de tantas que no fueron:

Encuentro. Rastro
pasadizo, avería
dulce, nube, sonriendo;
cada sueño enredado
de alegrías añejas
¿Encontrando?
Restituyendo cuerpo al sangrado
¿Soñamos, juntos mesta noche?
¿Me acompaña en este sueño?
Dormimos juntos sin estarlo, a mi lado, abrazando este espacio, infinitos silencios quebrando pensamientos.

Luna perfecta,
perpleja alejada,
como encantada
con encontrarnos e
n un escenario,
donde nos sabemos,
amarnos trasportando
la distancia al cuento,
atrasado;
esta noche brillan mil estrellas,
mirándose a las unos,
y las otras mirando alrededor,
para ver donde caen nuestros sueños
y nuestra desesperación.
Agraciando nuestra pérdida
resistencia,
con olas, playa y ese sonido envolvente.

Respira mar alienta saber palabras de más; sabemos donde empezar; lo soñamos, aun cuando despertamos… persiguiendo un latido afincado aun ates del tiempo.
La mirada sabe / Encantar.

El reto de esta versada insatisfecha transparencia me leva en donde, lejos es tan cerca como suele ser, la entrada a los sueños, no diré nada aun de los veros faltantes, tal vez si sobrevivo a la ciada, siguiere esta rima: pero hoy no, por que la deseo, y de eso, habla el poema, del deseo, como los cuerpos son frágiles y la mente sabe donde confundirnos, llegare sin tiempo al muerto, que debo ser. Ese cadáver inconcluso que revelo, la mirada ante de tiempo, por este deseo irrumpido, encontrado y atravesado, lejos estamos, como decimos en estos lados y nunca estaremos tan cerca como esa noche, múltiple y variable.

Una fuerza de sobrenombres acordados, entro al aposento de los saltos; llegaron con condenas previas y precisas, recitando los números de la romántica resistencia nombrada, aletargada sin lluvia tormentosa, ni sombra recta, ni amor, adorado. Utilizan armas de fuego, y muerdo la costilla que me dio los derechos al reproche y sus fatigadas voces estropean los instintos, arrepiéntase todos los suicidas ventilan nuevas manías para simplificar esta vida. Yo en cambio trato de escapar de ellos, saltando al vació…. Caigo en cuenta de las normas, de payaso y susto donde voy recobrando el aire, nada de imágenes solo un modo donde sus fotografías tomaron movimiento acercando sus labios a los míos; y es donde realmente me sentí salvado. Los payasos que fungieron de salvadores, remendaron el bolero, con los trozos de cine agónico, espiando sus tallas menores. Debo huir de todos ellos para encontrarnos con dama amada. Solo se puede soñar, y con ella y ella conmigo…

Por que es bueno que sepas, que mi corazón te recordara con mi surtimos latidos, que tendrás un lugar en mi vida, senita tristeza en tus ultimas palabra; ahora comprende mi tristeza era mayor a mi entendimiento, hoy.
Salto del evento, enredo una ves mas huesos para poder alejarme de esta realidad, ya veo, los grises tonos e la vida, pierdo mi artefacto ilusorio, caigo en cuenta de loa años que tengo; suspiro atentamente, y sobrepaso los días falsamente iluminados, veo el pasadizo de tu laberinto concentrado en una burbuja, que parta a ser parte de, quizás, nuestra nube, apunto de colapsar en otro tiempo redomado; soplo las noches que recuerdo, haber sido feliz, sin ella, haber sido feliz sin haber tenido que tener un nombre en la punto, para agradecerlo al cielo. Encuentro una cometa con los hilos que parecen haberse tejido, mientras discutíamos, cambiando de tema, o improvisando riñas resueltas y paz concordante.

Encuentro las escaleras, a la nube, y subo recogiendo algunas de tus gracias, para devolvértelas; Hoy solo, quiero que sepas, que te empezaba a amarte, por lo grandiosa; no tiene un corazón podrido, eres una luz, una estrella perpetua… Sea esta una despedida, solo que el viento, sople a tu favor… Recuerda, que de muchas maneras, siempre te seguiré queriendo.

Me alejo, recogiendo todo lo agradable.
Pero, no daré paso alguno; me alejo…
A veces es necesario decir adiós.
Adiós, te quiero.
Adiós, lucha por se feliz feliz.
Adiós, estaré bien.
Adiós…

Sigo siendo feliz, por el grato recuerdo tuyo; que tengo.

6 sept 2007

secretos...

Nena tal vez fui
un sueño de
otro mundo incierto

Primavera 0 Soda Estereo.

Desfallezca mi espíritu en tus ojos
gozosamente, luminosamente
al infinito amor de tu mirada

Castalia Bárbara Ricardo Jaimes Freyre.


Lagrima.
Lastima, atina, evapora; muestra.
Lados en la noche, que dejan, y caen.
-una lágrima-

No es el sol, que nos muere en las entradas de las cejas, cuyo afán es parecer alertas, al cinismo custodio de nuestros enredos propios, compartidos; partidos para alejar las miradas del espejo; que como siempre, regresa a este juego de conformarse, y no dejarse marear; la noche precipicio, y los consuelos del atado que llevamos en los cuentos, improvisados, regresamos sin haber llegado, con los ojos húmedos y la paredes encima de la sublime nostalgia que la confusión deprime sin, exprimidores, limones y totalidades absortas que no soportan sus sueños, estrellarse, junto a las estrellas fugaces. ¿Y donde queda mi estrella?; ahora que estás noches me pillan en desnudez literal, sin paredes, y mi mimosa gata; ella sale y desaparece, y yo sentado en el fango, de nuestros limitados cerebros, que no aprenden nada útil, para subsistir en esta vida cretina.

¿Recuerdo, mi primer fallido intento?; cuando me dijeron que era poeta. No tenía la menor idea, pero aun no entiendo nada de poesía. Llegas al colegio, eres poeta, y luego te dicen lerdo; eso es escribir cuestión de retardos; vivo en el pasado, por que es lo único que me pertenece, lastimosamente no tengo un solo recuerdo feliz.

Pero también esta la ajena compañía, del solitario veneno que muda, mi piel, al antaño del reflejo, que contempla un soplo, inocente de toda mirada, incidente; cuanto se refiere así misma como dolores, pretendiendo de ellos saber que no muere uno, de tanto en tantito, tanteando el terreno del valle que nos muestra esta nueva y atómica, lágrima derramada.

– Cuéntame los inventos que granizan cuando, son tus ojos quienes sangran; merecen y padecen por amores, que mudan de piel en cuando a un sabor alejado del rostro purificado de pecados, pretendiendo, suponer; no del todo, ni masticando huesos . Creces.

Sombra que no suspira.
Ánima desanimada que infiltra un descabezado soplo, al corazón sin venas frescas, que recuerden detalles en la piel, con cariño y sus velados sentidos; que despiertan cada mañana asombrado; recibiendo informes del atuendo humano que dejaste en una limpieza para pecados, sublimes, contra los dones que te entregaron; “¡Hey, Peyo! ¿Viste las noticias?”.

Y en este momento, pienso en el pobre Job.
¿Era justo que Dios jugará con él?; sin siquiera pedirle una disculpa; solo es una recompensa, por fastidiarte, sacarte las entrañas y vomitarlas apostando con un ángel aburrido, que no tiene nada mejor que hacer. ¿Es mas importante, vivir de acuerdo a una ley, de amor, solo pensando en la recompensa?; no es un poco cretino este merito al desafió, creyendo que en algún momento, seremos recompensados el doble. Pero si en vida no tuve nada, que puede darme, un amor, dos monedas con la cara de un pacto suicida.

Dios: Bueno Peyo, atravieza, te di un don; ¿Cómo lo invertiste?

Peyo: La palabra bueno, por mi ciudad, me lleva a pensar en la calle “bueno” que es fea y desalineada, y en las noches un recoveco peligroso. ¿Qué yo recuerde, en nuestra partida de ajedrez, no vemos el tiempo, con arrebatos?; tú jodes mí vida, no haces nada bueno por mí y yo tengo que entender tu tonto amor divino. Es verdad, creo que eres un psicópata aburrido. Y ahora me preguntas, por mi don… ¡Qué Puto Don!; si vivo en la era digital, cada día solo anhelo la muerte.

Dios (patea el tablero): ¡Me tienes cabreado con tus quejas lamentos, y recompensas falladas!; por que negocias todo lo que tienes, para ser y ser, crecer, ser feliz y responder a la vida, con lo que eres; con lo que se te dio para ser único. Como todos los seres vivientes, que llevan un tanto del cielo en la columna vertebral, nacidos para ser dioses, ser alegres, sentir en este mundo – todo latido sincero que clama una ventana al paraíso, y amar…

Peyo: ¿Amar? No me jodas. Nadie en este mundo seria capaz de sentir algo por este cuerpo, hecho con errores. ¿Lo del karma es real? No me importa amar. No quiero nada. Cada día abro mi blog, y deseo suprimirlo. Cada día memorizo una docena de fotografías, que nunca serán un punto de vista. Anoto frases, historias, versos y noto que moriré en el olvido.

Dios: Ese es tu problema quieres ser grande. Solo quieres que tu nombre sobreviva, quieres gritarle al mundo que te desgarro la piel; lo importante que eres. Soberbio, egoísta; quieres demostrarle al mundo que eres un genio. Engreído y rencoroso, anhelas abofetear a todos quienes te lastimaron con tu risa. ¡Malvado!; detestas tu soledad, y no estas dispuesto a arriesgar, tu comodidad para correr por ella. Cobarde, quieres y no puedes. Por que no aceptas, lo simplón que eres, que no serás nada especial, que no te tengo en esa lista. Peyo, no eres nadie.

Peyo: ¿Y a qué don te refieres?

Llueve.

No era el sueño que contagiaba a la pesadilla de espantos, alrededor, con las nubes forzando un novedosos estallidos de agitados consuelos vacilando los entuertos que debían estar sujetos al maquillaje, de risas inusuales, que derivan las pestañas, al rizador de duelos patológicos con la cama, la almohada atravesada y los versos domesticados.

Como dije en ese momento, sin saber que el tiempo era derretido, y estaba tomando forma de olivo, desperdicie mis nuevos vicios, con los quemados y arropados vestigios individualistas que no esperaban saber la tormenta de quejas. Un trueno en lo rotundo me trajo al regreso continúo, e imperfecto; súbitamente descubría cada vena en mi cuerpo, con legos, mórficos adorando al desastre entrelazado al bajo respeto, por las maravillas, que aún las flores no depositan en el mundo; por temor a los carneros que vacían sus dientes con buenos deseos. Derribando estos suelos, con las paredes rajadas, supe entonces que todo era un colgado instante de antes, e incluso antes de verte comprendiendo, que no había, un solo camino con los asuntos del corazón partido en binomios sombríos.

¡Buscaba a tientas su mirada!; y peregrinaba en las nubes como buscando un suero de risa, y brisa en las nubes. Cada atardecer nublado, y sus soles atravesados en espejos del cielo, formados, abajo, con migajas de lagrimas, sempiternas e hipnotizadas al callar de los deseos ocultos, en las estrellas fugaces, como y con comodín, surcaba está ensalzada mirada nuevos aires, y entre ríos precisos.

O preciosos instantes.
Que al no encontrar su mirada, fugaba mi alma al vació, que al ser un lugar también; me respiraba al oído un maullido agónico de mi gato, apareciendo, y sin escombros nuevos. Pregunte - como no supo responder. Situé en mi clavado de espaladas, nuevas bajadas al susto recurrente en actos oficiales, la lista y la fila; siempre en gustosa salida, interpretando que el objeto perdido, es el mismo deseo por estar vivo.

Junte las manos, en sinuoso responder, a plegarías que olvidaba según avanzaba el invierno metido en esta primavera espaciada; pronto el día de las flores y los floreros andando con sus novias, repartiendo regalos y comedias dialécticas, sobrepasarían a los abandonados de todo querer sin simpatías lejanas… Una nube.

Una nube…
… ¿Qué son las nubes?
Vida y obra, sobran cuando justo al segundo nuevo mi sombro era lo que lograba al no saber, despertar cada mañana, esta injusticia y la noche desolada; pero un teatro pasajero me dio cuenta y soplo esta sentencia.-

“Yo estoy contigo cada noche, levantando mis ojos al mismo silencio que nos envuelve a ambos; con esta soledad distante, siempre lejos y nunca cerca, contagiando con los poros abiertos esas pequeñas fracciones de vida, que tus ojos respiran saliendo cada melodía discreta”.

¿Entonces?

La muerte, me sujetó el brazo. Tuve miedo y estuve al borde catarro magistral; sin respirar todavía mi pálida vida, sonreía un espanto condecorado. Hay un secreto en las palabras, que aún comprendiéndolo; no nos reflejan las maravillas que las estrellas deparan, para nosotros. Trate de escapara y cuando miraba, para ver cuanto la perdía deje de correr…

¿Ya no me tienes miedo?; susurraba el propio viento, que no jugaba al desencanto.

Entonces respondí: “no tengo miedo, por que evocaste sus ojos, y con ellos miro al cielo contento”…


... aparece, nube violeta.

– A las lágrimas. Cuando lloras; ves el mundo con otros ojos, y puedes apreciar el detalle de la luz. La verdad de todo objeto.

6 ago 2007

día del patio trasero


Con esos ojos debían mirar los domadores en el circo, cuando querían someter una fiera
Los deshabitados Marcelo Quiroga Santa Cruz.



Festejamos delante del espejo.
Cualquier adelanto tecnológico, quiere ver las noches estampilladas de sobre nombres y cualquier sueño polifónico; esperando que nuestro día patrio termine tan rápido como pasaron todos estos siglos desde 1825. Todos los festejos son un cansancio de repetidas estupideces volátiles: desfilan arribistas, martillan sus tambores, muestran las piernas, van a ver las piernas de las waripoleras, aplauden a los hijos bobos enfundados en los tontos uniformes de las bandas. Todos como bueno idiotas, espían, que sea por el bien de la patria.

No es necesario señalar, mi presuntuoso malestar con estas demostraciones de anfetaminas, pelotudas, camufladas como precisión de un modo correcto de ver el mundo; de hecho las entradas folclóricas, manifestaciones, desfiles son una manera de ensuciar la ciudad, sin el menor credo por hacerlo; solo son pretextos. Las manifestaciones nos hacen pensar que estamos envueltos del problema, que nadie pudo resolver aun antes de los 60s. Las entradas esta bien claro, solo son un pretexto para intoxicarse con cerveza…

Cerveza Paceña: auspiciador oficial del desfile cívico.

Me encontraba en casa donde, dormía por haber soñados despierto tanto tiempo, sin animo de hacer nada por el respeto a los sentimientos ajenos, inundado por variaciones cósmicas en las llagas de las heridas románticas; ondulaba las ganas de seguir viviendo, mientras bebía una mezcla transparente de mis ermitañas dudas al respecto. Sin respeto alguno el silencio era abrumador, me daba flojera levantarme a cambiar el disco, callado en un zumbido eléctrico de cariño rememorado en cada pieza sonora. Miraba angustiado los ojos que robe, para adjuntarlos a las palabras de la dama que ahora, cautivaba mi alma. De ella no deseo decir nada.

Pude contemplar como las hormigas, vacilaban dudosas por los restos de ajenjo, en la taza y propias vivencias del salitre puritano que esperaba ser llenado del cada vez menos literario aspecto humano que duraba en esa habitación. Estaban ebrias con los restos multiplicados en retrospectiva, y danzaba opas, del fregado asunto que era nervioso y Terminal, durante las frustraciones momentáneas; creí que decían luego, repetí sin sentido esas oscuras palabras, “pon-play”. Obedecí.

Sin respeto alguno el silencio era abrumador, me daba flojera levantarme a cambiar el disco, callado en un zumbido eléctrico de cariño estiraban la contienda, con las paredes animadas y vitalicias de la construcción insegura, creaba pronto, al terremoto inalado, grietas por todas las redes, arácnidas que se mofaban de mis historietas trazadas: “estúpidos andrógenos con silicona en las patas octavas; son poemas terraplenas del subsuelo infinito, abrazando las cantidades menospreciadas que la muerte interpreta, llevándose al gusano delantal índice de respuestas señaladas, en las sombras de fatalcillo violeta que condena mi alma, con su mirada en la pared, quejándose del todo por los años quiroprácticos envenenados con milagros fatales”.

Sin saberlo todo estaba nuevamente sumido en su silencio preparado, con los juegos del rudo fetiche resentido…

¿Era extraño, qué todo este en silencio cuando mis paredes parecen derrumbarse?

Tiempo atrás pensaba, si mi casa se quemaba cual seria mi tesoro en los pretendientes de dientes evidentes, que retuercen las palabras, asimilando morderlas para parecer novela negra y consentida de la crítica que no creé en poemas románticos del gusto sediento. Puse al resto una pose de Montaraz, llevando mis sentidos al piso tratando de escuchar algo alrededor mió en la naturaleza de cemento, creciente, esparciendo un justificado silencio por el precipicio de vidas al borde de la lujuria creativa; repelente moderno y causas flojas, devolvieron su uso al oído paralítico; un gemido lejos, puro y triste parecía simular hacer el amor, con un traficante de orgasmos, que antes estuvieron hurgando en la basura el resultado de nuestras contiendas lectorales…

No se cuanto tiempo estuve inconciente, con los pantalones llenos de sabiduría inmediata, que dura como máximo tres noches en la misma cama ajena. Retuve esas anomalías de verso al pelo húmedo sobre su piel, que me dieron un tratado particular sobre los romances dolidos en la distancia. Esa increíble reacción se debió al recuerdo del sueño tuerto, que pensaba haber tenido mientras juntabas esas vanidades y me reclamabas, atribuyendo extrañarme, pero no era posible, que podía decir si esas palabras me despojaron de toda sonrisa la invención de las piernas juntadas en las de quién sabe sea, y no importa; no puedo sentir celos, solo dolor por no poder besarte en el cuello, mientras un te quiero desarma toda crédula satisfacción ilusoria. Recogí mi cuerpo estrellado en la realidad de mi creciente soledad, ausente de amor. Esperando las hormigas no se llevaran la botella de ajenjo. ¡Cretinas hormigas!

De pronto:

Ring, Ring. Ding, dong, Ringi, ping, pon. Tic-tac-tic-tac-tic; ting, ring.

Busque la careta que tenia cuando presentía, un vecino dolido en las reñidas calles que nos separan de estar asesinándonos los unos a los otros, espere, que la cabeza no diera vueltas siniestras, y contamine de risas la verosímil intención; esperando un disparo en medio de la cien, o las múltiples frentes puestas delante de la una y la otra, esperando recibir un disparo; ¡por dios!; cuanto fanático del trípode sanguinario ronda por las averías que tenemos, en lugar de amplia avenidas.- no dieron un segundo mudando la atención al cadáver que en verano escucha metal agresivamente a todo volumen, enojando a la vecindario. Ni aspiraron a los juegotes del toxico militante político que anhela una victima burguesa en su hamburguesa. Sea lo que fuera, un testigo de Jehová incluso. Escribí mi testamento:

Estando en pleno uso de mis facultades mentales; las cuales no uso hace buen tiempo dejo mis bienes mas preciados… si muero con suicida invocación; en el velorio deberán cantar himnos patrios segunda generación, crean necesario. En caso de muerte violenta; pídanle al asesino que dirija unas cuantas palabras ala multitud; no olviden aplaudirlo. Muerte natural, quiero celebrara con una fiesta, con globos, torta y payasos.

- Quiero recordarle que cualquier intento homicida, esta penado por la ley; aun no aprueban la nueva carta magna.

- ¡Quien debería llamar a la policía!; somos nosotras: su gato, descuartizo al espíritu santo.

Regrese rápidamente a mi casa, el televisor encendido y un poco de neuronas regadas, precipitadas sobre su pantalla; mi gato trataba de atrapar a Frodo para demostrarle a Sauron, quien era el más listo. Le pregunte si había matado a alguien últimamente, me miro con malos ojos, y comprendí que no podía ser posible. Conocía bien a mi gato, busqué en su escondite de cadáveres, con los que suele jugar de vez en cuando; y vi una paloma blanca sin cabeza. Levante lo que quedaba y se lo lleve a las hermanitas del buen usurero.

Monjas paulinas: Escuche buen joven no escritor; queremos aclararle un buen punto, nostras estábamos rezando por la paz y la unidad de Bolivia y su gato diabólico, que bien sabemos nació un 666, mato al espíritu santo; comprenderá que esta clase de epifanías no son muy comunes en estos días, más aún, con la inflación.

Estaba aterrado.
¿De donde sacaría otra paloma con poderes?; sin que mí gato la mate.
Si no cumplía; esta mafia, que debes estar en tratativas con todo el cartel de Calí y mafias Italianas (No pongas esa cara; ¿nunca entraste a un librería de las paulinas?)

Supe que la única manera de salir este entuerto, era compara marihuana; busque a los vendedores, pero estaban en paro, no quieren que se legalicen las drogas, por que entonces no serian divertidas…

Al salir un par de policías me detuvieron por que estaba tratando de comprar drogas y sin sentido respondí: Nada del otro mundo, nos afecta lentamente, con plegarias imprecisas, o modales de porquería conductiva, o entiéndase como psicología introspectiva, evitando las señales románticas que no merecen dimensionarse en la gravedad de la soberbia; todo y cada uno de los muertos del espasmo sacro omitido, demuestran la censura romántica, como adelanto modernista de la escritura política que sufre un problema de estrés por la muerte de las izquierdas; y la ultra necesidad grietarle a quien sea: “fascista, neoliberal de derecha omnipotente”.

Al entender mis argumentos, entramos en una celda donde un sujeto me dio un cóctel de drogas. Prepare una pasta con todas ellas; en invite a cenar a las monjas, puse música de Frank Zappa, fue una buena fiesta. Perro cuando se dieron cuenta de todo el montaje, bueno, las arrestaron tratando de comprar discos en una panadería; y en le juicio salió positiva la prueba, supongo se enojaron.

Llevo varias semanas encerrado en mi casa.
Creo que mataron a mi gato.
Y ahora entiendo por que mi casa tiene grietas, esta derrumbándose.